Elegir únicamente por el peso de la aeronave o por una cifra de potencia máxima puede producir una configuración incorrecta.
La selección debe considerar como una sola cadena la aeronave, la carga útil, el módulo a bordo, la estación terrestre, el cable y el entorno.
1. Rango de tensión de la aeronave
Facilite el número de celdas, la tensión nominal, la tensión a plena carga y el rango permitido por el bus de la aeronave. Un único valor de tensión no basta para confirmar la compatibilidad.
2–3. Potencia continua y potencia de pico
La potencia continua determina la capacidad de mantener el vuelo y la carga durante horas. La potencia de pico cubre el despegue, el ascenso, las correcciones por ráfagas y las demandas breves de la misión.
4–5. Carga real y longitud del cable
El cálculo debe incluir la carga útil real y evaluar la caída de tensión, la masa suspendida, la carga de viento y la velocidad de recogida para la longitud de cable prevista.
6–7. Entorno y enlace de datos
La temperatura, la altitud, la lluvia, el polvo y la alimentación del emplazamiento afectan a la reducción de prestaciones y al nivel de protección. Si la misión exige gran ancho de banda o resistencia a interferencias, confirme también la integración de fibra óptica.
Información mínima para iniciar la selección
- Modelo exacto de aeronave y datos de la batería
- Potencia continua en vuelo y potencia de pico
- Carga útil real, altura y longitud de cable
- Alimentación terrestre, altitud, temperatura y necesidad de fibra óptica
Definir primero el bus de la aeronave y después la potencia
La salida aérea debe quedar dentro del intervalo admitido por el UAV. Se requieren serie de batería, tensión nominal y completa, gestión y ruta en paralelo; una potencia alta no compensa una tensión o protección incompatibles.
La potencia debe medirse en estacionario y trabajo reales, separando valor continuo, pico y duración. La cifra máxima de motores o controladores no sustituye el consumo del conjunto.
Separar peso máximo, carga real y carga del cable
El peso máximo no es margen disponible. Hay que descontar plataforma, batería de respaldo, carga útil, convertidor, soportes y arnés, y después añadir el peso y arrastre del cable que crecen con la altura.
Aumentar cable cambia resistencia, caída, calor, tensión mecánica y capacidad del cabrestante. La altura vertical requerida y la longitud total deben especificarse por separado.
El ambiente y los datos pueden cambiar la arquitectura
Calor, altitud, sol, polvo, humedad y ventilación limitada afectan electrónica y consumo de vuelo. Las condiciones extremas deben conocerse durante la selección para aplicar refrigeración, protección y margen adecuados.
Para fibra se definen protocolo, ancho de banda, conectores, convertidores, unión giratoria y montaje. Si la radio satisface la misión, no conviene añadir masa y complejidad sin una necesidad presente o prevista concreta.
Los siete resultados deben formar una configuración trazable
- Tensión: salida aérea y arquitectura de potencia.
- Potencia continua: capacidad térmica sostenida.
- Potencia pico: margen transitorio y tiempo permitido.
- Peso y carga: margen para módulo, accesorios y cable.
- Altura y longitud: pérdidas, arrastre y enrollado.
- Altitud, temperatura y entorno: reducción de capacidad y protección.
- Fibra e interfaces: cable compuesto y límites de comunicación.
Convertir la misión en una ficha de requisitos verificable
Antes de comparar equipos, hay que transformar la misión en datos medibles. El modelo de aeronave, el peso máximo o una potencia pico aislada no bastan: una misma plataforma puede consumir valores muy distintos con otra carga, altura, temperatura o condición de viento.
Conviene separar los valores confirmados, las estimaciones y los datos pendientes de ensayo. Así la propuesta puede indicar qué conclusiones proceden de mediciones y cuáles deben cerrarse durante la integración, sin presentar una hipótesis como especificación final.
- Modelo exacto, estado de modificaciones, tensión nominal y de carga completa de la batería.
- Potencia de vuelo estacionario, potencia continua con la carga activa, potencia pico y duración del pico.
- Peso máximo, configuración real de despegue, margen de carga, espacio y masa disponibles para el módulo aéreo.
- Altura vertical, longitud total de cable, altitud del sitio, temperatura, viento y alimentación terrestre disponible.
- Necesidad de fibra y requisitos concretos de vídeo, red, serie, telemetría o control.
Verificar toda la cadena de energía, no solo la cifra en kW
La revisión debe seguir la energía desde la red o el generador hasta el bus de la aeronave: entrada, conversión terrestre, transmisión de alta tensión, cable y conectores, convertidor aéreo, batería de respaldo, aeronave y carga útil. El límite eléctrico, térmico o mecánico de cualquier etapa puede limitar el conjunto.
El cable exige un equilibrio. Más cobre reduce la resistencia, pero añade masa y arrastre; mayor tensión reduce corriente, pero eleva los requisitos de aislamiento, conectores y seguridad. La configuración correcta optimiza el sistema completo en lugar de maximizar un parámetro aislado.
- Calcular resistencia de ida y retorno, caída de tensión, pérdida y calentamiento para la longitud real.
- Confirmar tensión mínima de entrada, salida, capacidad continua y transitoria y refrigeración del módulo aéreo.
- Revisar batería de respaldo, corriente inversa, protecciones y procedimiento de descenso tras perder tierra.
- Incluir tensión del cable, curvatura, radio de giro, uniones y liberación de emergencia en la revisión mecánica.
Cerrar riesgos con una validación por etapas
La primera prueba no debe ser un vuelo largo. El orden recomendable es revisar interfaces y protecciones, ensayar en banco con carga, integrar a baja potencia, realizar un estacionario breve y aumentar gradualmente altura, carga y duración. Cada etapa necesita criterios de aceptación y de parada.
Deben registrarse tensiones en tierra y a bordo, corrientes continua y pico, temperaturas de cable, conectores y módulos, alarmas y estado de la batería de respaldo. Estos datos demuestran el margen y permiten localizar la etapa responsable si aparece una anomalía.
- Comprobar polaridad, aislamiento, tierra de protección, parada de emergencia, bloqueo de conectores y fijaciones.
- Usar un perfil de carga representativo de la misión, no solo una energización breve sin carga.
- Ensayar pérdida de red, fallos de comunicación, anomalías del cabrestante y respuesta ante temperatura excesiva.
- Completar la aceptación final con la aeronave, carga, cable y alimentación reales del cliente.
Definir el límite del sistema en la oferta y la entrega
La oferta técnica debe enumerar estación, módulo aéreo, cable, carrete o cabrestante, arneses, equipos ópticos, soportes y repuestos, además de condiciones nominales, interfaces, pruebas, documentación, garantía y transporte. Una aeronave, carga, generador u obra no listados no deben suponerse incluidos.
Los certificados son específicos del modelo; los permisos de vuelo, espacio aéreo, espectro y requisitos eléctricos locales también deben asignarse antes del pedido. Un límite claro permite saber qué ha sido verificado y qué corresponde al cliente o integrador local.
- Distinguir piezas estándar, opciones, personalizaciones, elementos del cliente y equipos de terceros.
- Vincular potencia continua y pico con longitud de cable, ambiente y condiciones de reducción de capacidad.
- Separar pruebas de fábrica de integración y aceptación finales en el sitio.
- Revisar nuevamente la configuración cuando cambien aeronave, carga, altura o alimentación del lugar.

